¿Spiderman en Kibera?

Compartir en facebook
Facebook
Compartir en twitter
Twitter
Compartir en linkedin
LinkedIn
Regalos para Kwetu

Hace dos años, cuando la historia de Karibu Sana echaba a andar, se me ocurrió que tenía que conseguir regalos para los niños que por entonces conocía. No eran demasiados: la familia de Víctor (6) y la de Fidel (9), aparte de los niños de Kwetu Home of Peace (unos 25).

Les pregunté qué solían hacer por Navidad. Allí, en Nairobi, es tiempo caluroso. Víctor me dijo que poco: el año anterior, apretados como siempre por la falta de dinero, el único extraordinario había sido que en la comida de navidad tomaron chapati, unas tortas de trigo fritas en grasa. No fue momento de pollo, porque no llegaba el presupuesto: la ocasión del año para comer carne se esfumó.

– ¿Y algún regalo?

– ¡Sí!, me dijo emocionado. Mi madre me dió 10 chelines (8 céntimos de euro) con los que pude dar dos vueltas en bici al campo de fútbol.

Poco me parecía, y deseé hacer que aquello cambiara.

– ¿Qué te gustaría por Navidad?, pregunté a Cofi, un niño de Kwetu, días más tardes.

– Un Spiderman, respondió él, sin pensarlo demasiado.

Y me lancé a pedir dinero a través de Facebook para lanzar la ‘Operación Spiderman: ningún niño sin regalos’. ¡Todo tan Occidental!

¿Ningún niño sin juguetes?

Logramos que algunas personas se apuntaran, y las familias de Víctor y Fidel salieron con zapatos para todos (madres y padre incluidos), además de algunos balones. Los niños de Kwetu tuvieron sus mochilas escolares, balones, equipamientos de fútbol. No estuvo mal.

Regalos de mochilas para Kwetu en noviembre 2015

Pero luego me he preguntado muchas veces si aquello fue útil, si fue lo mejor.

Ayer, hablando con Judy, la directora del Colegio Desert Streams, me decía que tiene 5 niñas que acaban de terminar 8º, el curso que les abre a la Secundaria. Ninguna de ellas tiene medios económicos para pagar esa etapa en la que han sido admitidas tras el examen nacional. Tres de ellas sufren abusos físicos en casa: padres alcohólicos que les pegan, los mismos que se niegan a comprarles libros porque consideran que una mujer no debe aspirar a tanto. Nos parece a los dos que estas cinco niñas merecerían una oportunidad, poder ir a un colegio de secundaria, y que sería mejor que lo hicierna internas, lejos de la miseria de Kibera. Cada colegio nos costaría unos 80€ al mes durante 12 meses al año, y la secundaria dura 4 años. Es decir, las niñas nos están pidiendo un compromiso fuerte. ¿Podremos afrontarlo? Para lograrlo necesitamos ayudas nuevas.

Sarah y Lankas, que disfrutan de una beca de Karibu sana

¿Hacemos surgir el ‘espíritu de Spiderman’? ¿Podremos darles el regalo que realmente necesitan, una educación?

En tus manos (en las mías) está la posibilidad de hacerlo.

Compartir en facebook
Facebook
Compartir en twitter
Twitter
Compartir en linkedin
LinkedIn
Otras historias del Diario

Roturar los campos

De vez en cuando los agricultores dejan reposando un campo para que vuelva a enriquecerse de sales minerales y ese tipo de cosas. Tras un año ya están otra vez dispuestos para que pase el arado, caiga la simiente y comience a dar fruto a espuertas (abono y agua ayudan). La tan conocida imagen la

Seguir leyendo >>

Universitarios y colegios

Primero quisiera disculparme porque tengo un poco abandonado este medio para comunicar lo que ocurre en Karibu Sana: que las cosas vayan bien, cotidianamente en marcha, es una razón para ello. Estamos trabajando en un frente novedoso porque por fin ha crecido: tenemos a unos 15 chicos y chicas en situación de empezar carrera universitaria,

Seguir leyendo >>

Informe Karibu Sana 2025

Hace tiempo que quería presentaros información sobre cómo ha ido nuestro Proyecto Karibu Sana en 2025. Nos ha costado un poco recabar todos los datos porque coincide que enero es el mes en el que los niños en Kenia se incorporan al colegio, y nuestro socio local, Michael Babu, ha estado muy cargado de trabajo

Seguir leyendo >>

Samuel estudiando en su habitación en Kwetu.

Recibe el Diario de Karibu Sana en tu mail