Nuestra Misión

Karibu Sana busca conseguir que todo niño pueda ir a la escuela y recibir una educación de calidad que le permita construir un futuro para si, su familia y su comunidad.

¿Quiénes somos?

Karibu Sana es una iniciativa de Javier Aranguren (Madrid 1969), integrada en la Fundación Promoción Social. Su finalidad central es ayudar a niños sin recursos de Kenia para que puedan estudiar. Les financiamos la matrícula del colegio o ayudamos a su rehabilitación y rescate si han sido niños de la calle. Contamos con socios locales en Nairobi, de Strathmore University, la universidad privada más prestigiosa del país. Nos financiamos principalmente por medio de donaciones de particulares que creen que merece la pena apoyar a estos niños.

Javier Aranguren. Karibu Sana

Javier Aranguren con algunos chicos rescatados de la calle en Kwetu Home of Peace.

Organización

La Fundación Promoción Social, apadrina la iniciativa de Karibu Sana en el apoyo a su gestión y en la búsqueda de financiación para su continuidad y sostenibilidad.

Karibu Sana es un proyecto integrado en la  que vela porque cumpla sus fines, controla las entradas y salidas de dinero, hace los certificados de donación necesarios para desgravar en Hacienda y se esfuerza por presentar proyectos a Fundaciones sociales.

Gracias a este acuerdo con la Fundación Promoción Social podrás beneficiarte de importantes beneficios fiscales en tus donaciones. 

* Las personas físicas desgravan el 75% de los primeros 150€ donados y el 30% a partir de los 150€ –desde el tercer año donando esta cifra sube al 35%–; las personas jurídicas (empresas) desgravan el 35% y, a partir del tercer año donando a la misma Fundación, el 40%. Ver gráfico.

Solicita siempre tu certificado de donación.

En Kenia trabajamos con Strathmore University, universidad privada de Nairobi a través de su “Community Service Centre”, quienes están a cargo del trato directo con las familias de los niños y con los directores de los colegios, y se encargan, tanto del pago de la educación como del seguimiento de la asistencia de los niños a clase y de sus necesidades básicas (uniformes, material escolar, etc.).

Karibu Sana

El logo

Usando el color rojizo de la arcilla de África, tan característico de la tribu Maasai, se adivina a un niño (el círculo) enfrascado en la lectura de tres libros (los distintos ciclos de la enseñanza: primaria, secundaria y superior), a los que tiene acceso gracias a los donantes de Karibu Sana.

No hacemos caridad.
Hacemos proyectos de futuro a largo plazo.

Javier Aranguren vivió durante 18 meses en Nairobi donde daba clases de Filosofía en Strathmore University, una prestigiosa universidad privada de Kenia.

Un día, haciendo deporte, se le acercó un niño de once años para pedirle que le comprara algo de comida. Era por la tarde y Javier le contestó que no tenía dinero. Se saludaron, le prometió hacerlo otro día y siguió su camino. Al cabo de pocos minutos cayó en la cuenta de lo que había hecho: dejar a un niño con la tripa vacía por no querer volver a casa a por algo de dinero o por el prejuicio de que estuviera mendigando. Y era solo un niño.

Notando una llamada de su conciencia, Javier se dio la vuelta y no encontró al pequeño. Volvió a salir a la calle, buscándole, durante los tres días siguientes. Al cuarto dio con él. Le invitó al prometido almuerzo, le compró algo de ropa (vestía con andrajos) y cayó en la cuenta de una realidad: el bocadillo le dejaría con hambre otra vez al cabo de un rato.

¿Y si invirtiera más a largo plazo?, ¿y si se asegurara de que ese niño recibía una educación? Quedó con el muchacho en que le llevara a conocer a sus padres. Vivían en una chabola enana con sus cuatro hijos y sus 60€ mensuales de sueldo. Esa pobreza radical les impedía pagar la escuela (nunca gratuita en Kenia). Javier quedó en ayudarles.

El niño se llama Víctor. Han pasado dos años, y desde ese encuentro él, sus hermanos, sus primos, su mejor amigo, los hermanos de su mejor amigo… van a la escuela. Eso es Karibu Sana.

Agentes locales

Trabajamos directamente con agentes locales para asegurar que respondemos a las necesidades de las comunidades.

Dinero a destino

El dinero que enviamos se manda directamente a los colegios, no a las familias, así nos aseguramos de que se usa correctamente.

Oportunidades de futuro

Es necesario trabajar desde la esperanza y las oportunidades que creamos, y no desde la culpa. Queremos restablecer la confianza en las organizaciones sin ánimo de lucro y construir una comunidad de verdaderos agentes del cambio.