¡10 años del Proyecto Karibu Sana!

Compartir en facebook
Facebook
Compartir en twitter
Twitter
Compartir en linkedin
LinkedIn
Víctor trabajando

¡10 años del Proyecto Karibu Sana! Hace pocos días caí en la cuenta de esta pequeña efeméride.

Cuento su inicio en el libro Cien pares de zapatos. Lo motivó el encuentro con un niño que me pidió de comer un viernes por la tarde, cuando yo salía a tratar de dar un paseo por Nairobi. De ahí nació una relación con él, Víctor, que me abrió las puertas de su familia y de sus amigos. Y que me hizo reflexionar sobre algo a lo que sigo dando vueltas:

Yo no puedo hacer nada contra ‘la pobreza’, un monstruo inabarcable, pero sí podría conseguir de modo inmediato que este niño estuviera en clase y no pidiendo por la calle.

Victor
Victor, el día en que le conocí: octubre de 2015

Ése fue el punto de partida: Víctor, sus hermanos y hermanas, su amigo Fidel y sus hermanos y hermanas… En una semana tenía 14 niños a los que llevar al colegio por 20€ al mes cada uno. No fue más que el arranque. Hoy son más de 450, y ya hay muchos que han terminado su periplo educativo y que viven su vida.

Víctor me escribe semanalmente a través de WhatsApp. Está más que contento, ¡orgulloso! Su vida no ha sido fácil: sus padres son bastante caóticos, han pasado mucha hambre, él no estaba habituado a estudiar y sus notas no fueron brillantes, el embarazo adolescente de una hermana, hacinados en una sola habitación siete personas, …, todo lo que la pobreza extrema puede llevar consigo.

Sin embargo, él ha salido adelante: tras bastantes titubeos, ya lleva varios meses trabajando en una empresa de instalación de aire acondicionado.

Me escribía el pasado 9 de noviembre:

Estoy trabajando y ganando dinero para poder pagarme un curso de formación (una FP). El trabajo durará tiempo pues es en una empresa seria, pero tengo un plan en la recámara: ir ahorrando para empezar mi propio negocio. Eso es parte de mi sueño, ser mi propio jefe y hacer que las cosas funcionen. Estoy contento porque soy quien lleva el pan a casa y muy pronto tendrá lugar un gran cambio a mejor.

Victor está contento porque se ha dado cuenta de que, a pesar de ser extremadamente pobre, puede salir adelante con su propio esfuerzo, no depende de nuestra ayuda para lograrlo, no necesita ser dependiente.

Víctor, a la izquierda, diez años después, con varios compañeros de trabajo

Esto es una idea clave en nuestro modo de entender la cooperación: ayudar sin crear dependencia. Por esto, a todos los padres, y a todos los chicos que cumplen 18 años, les pedimos que colaboren con nosotros en su propio proyecto (los padres pagan un trimestre del colegio, los jóvenes nos presentan un proyecto de lo que quieren estudiar y nos dicen cúanto dinero van a poner ellos y cómo lo van a ganar). Queremos que tengan claro que la pobreza no les hace menos valiosos. Y nos está funcionando.

¡10 años del Proyecto Karibu Sana! ¡Gracias por formar parte de esta aventura!

Compartir en facebook
Facebook
Compartir en twitter
Twitter
Compartir en linkedin
LinkedIn
Otras historias del Diario

Transformar Transform School

María Beamonte e Iván Aznar, que trabajan en Fundación Promoción Social —que gestiona Karibu Sana— estuvieron en Nairobi hace pocos días por motivo de un congreso internacional. Fue ocasión para que visitarán diversas iniciativas en las que ayudamos. Quedaron muy positivamente impresionados con todo pero les impactó la pobreza de Desert Streams y de Transform

Seguir leyendo >>

Necesidades y triunfos

1.Familia en apuros Me llegan noticias de Phyllis. Madre de seis, abandonada por su marido, enferma de cáncer de cérvix con recidiva. Pide ayuda para el cuidado de sus hijos durante su enfermedad y si fallece. Han iniciado una campaña en Kenia para buscar los fondos que sean. Yo he pedido a nuestro socio local,

Seguir leyendo >>

Ahora que comienza el curso

Septiembre supone el fin de nuestras vacaciones y el comienzo de trabajos y de clases. Algo similar ocurre en Kenia, aunque en su caso el parón de agosto dura dos semanas y ya desde el 20 de ese mes están de vuelta al colegio. En julio ocurrió una cosa muy curiosa. Tengo un amigo que

Seguir leyendo >>

Samuel estudiando en su habitación en Kwetu.

Recibe el Diario de Karibu Sana en tu mail